En resumen, la noción de cuerpo se ha ampliado, al haber surgido un nuevo tipo de cuerpo, el e -cuerpo, como consecuencia de la emergencia del tercer entorno. Los sujetos nos relacionamos entre nosotros por vía corporal. Por tanto, el espacio electrónico conlleva un nuevo ámbito de relación intercorporal e intersubjetiva. Hoy en día es imposible predecir cuál será su evolución. Lo importante es tener en cuenta que el sistema TIC no es un simple conjunto de artefactos tecnológicos, sino que llega a la médula de la identidad humana, al transformar radicalmente nuestro sistema perceptivo y sensorial. Los cuerpos de carne y hueso no han desaparecido. Sin embargo, se les está superponiendo un tecnocuerpo que evoluciona al ritmo del cambio tecnológico.

Y, parafraseando a Spinoza, cabe decir: nadie sabe lo que puede un tecnocuerpo.


Este artículo ha sido publicado en la revista art.es, número 5/2004

©2000-2002 Javier Echeverría

Javier Echeverría es Profesor de Investigación de Ciencia, Tecnología y Sociedad en el Instituto de Filosofía del CSIC. Premio Anagrama de Ensayo (1995), Premio Euskadi de Investigación (1997) y Premio Nacional de Ensayo (2000). Ultimos libros publicados: “Los Señores del Aire: Telépolis y el Tercer Entorno” (Destino, 1999), “Ciencia y Valores” (Destino, 2002) y “La Revolución Tecnocientífica” (Fondo de Cultura Económica, 2003).

 

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