III. Interrelaciones entre cuerpos electrónicos Hay otra perspectiva que también debe ser analizada, a saber: lo que es el cuerpo electrónico de un sujeto desde la perspectiva de otros sujetos. Parafraseando a Leibniz, diremos que, así como una mónada accede a las expresiones de otras mónadas a través de la perceptio, organizada en forma de sistema pentasensorial, así también en el tercer entorno cada sujeto accede a las expresiones de los demás sujetos a través de la teleperceptio (telesentidos, infosentidos, e-sentidos, sentidos digitales o virtuales), por lo que las relaciones intermonádicas (o intersubjetivas) siempre están mediatizadas por artefactos tecnológicos y por procesos previos que son requeridos para generar dichas expresiones intersubjetivas.Este punto es esencial para comprender las interrelaciones entre los cuerpos humanos en el tercer entorno y por ello nos detendremos en él. Para simplificar, supondremos dos e-cuerpos o tecnocuerpos humanos, A y B , conectados entre sí a través de una serie de interfaces y redes electrónicas. Para que A o B se expresen en el espacio electrónico es imprescindible que dispongan de esas interfaces I y que estén conectados a las redes R , a través de las cuales discurren los flujos electrónicos intersubjetivos. Las relaciones entre personas en el tercer entorno nunca son inmediatas. Siempre están mediadas por los artefactos I , las redes R , y la electricidad I que hace funcionar a unos y otras (5). Parecerá trivial decirlo, pero hay que recordar que, sin electricidad, ni el espacio electrónico ni los cuerpos electrónicos funcionan. Por tanto, no estamos ante una sustancia, sino ante un fenómeno corporal. Siendo fenoménicas, las tele-relaciones afectan plenamente a los sujetos, tanto en el plano perceptivo como en el cognitivo y emocional. Este es un segundo punto que conviene resaltar. El espacio electrónico no sólo permite el intercambio de información, las telecomunicaciones y las acciones a distancia y en red. Las emociones y las pasiones pueden desarrollarse plenamente en el tercer entorno, como lo muestran la televisión, el teléfono, Internet, los videojuegos y las tecnologías de realidad virtual (6). Las tele-percepciones o infopercepciones generan fuertes impresiones en los sujetos, incluidos los impactos emocionales. Los ejemplos abundan: conversaciones pasionales por teléfono entre novios (tele-despecho), teléfonos eróticos, telenovelas, emociones ante un partido de fútbol o un espectáculo televisivo, adicción televisiva, televiolencia, chats en Internet, comunidades virtuales, absorción y adicción a los videojuegos, experiencias inusitadas con cascos o guantes de realidad virtual, etc. El tercer entorno es un espacio muy cálido desde el punto de vista pasional y emocional, en el que las relaciones afectivas de los seres humanos pueden desarrollarse en gran medida, aunque tengan límites claros, al no llegarse nunca a la relación físico-corporal, sino sólo a la mental-corporal. Otro tanto cabe decir de la riqueza cognitiva e informativa que ofrece, aunque estos aspectos suelen ser mucho más comentados. 5. Podrían señalarse más mediaciones (económicas, políticas, sociales, etc.), pero las tres mencionadas son tecnológicamente imprescindibles para que dos sujetos se interrelacionen en el tercer entorno.6. Al respecto, véase R. Gubern, El Eros electrónico, Madrid, Taurus, 2000, obra escrita desde una perspectiva crítica. |
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