II. El cuerpo en el espacio electrónico

Denominamos cuerpo electrónico al cuerpo humano implementado por un conjunto de prótesis tecnológicas que le permiten acceder y ser activo en el tercer entorno. Se trata de un tecnocuerpo, no de una entidad física ni biológica. Dicho tecnocuerpo es modelado por el sistema TIC, por eso lo denominamos tecnocuerpo TIC. La fuerza física, por poner un ejemplo, es completamente irrelevante en el tercer entorno. En cambio, la información, el conocimiento, la memoria y lo que podríamos denominar fuerza mental son fundamentales para ser un sujeto activo en el espacio electrónico. El concepto de fuerza mental incluye rapidez, versatilidad, resistencia al cansancio, capacidad de recuperación a través del sueño y el relax, concentración, memoria electrónica, etc. Dicha fuerza o capacidad mental es en realidad tecno-mental. De poco sirve una mente rápida, versátil, memoriosa y resistente si no está implementada tecnológicamente por aparatos que tengan propiedades similares. La armonía cuerpo-interfaz tecnológica, si se logra, es condición necesaria del cuerpo electrónico, por lo que las propuestas de MacLuhan sobre las extensiones tecnológicas del cuerpo siguen teniendo vigencia en este punto (3). Derrick de Kerkhove ha insistido sobremanera en ello, llegando a hablar de inteligencias colectivas, aunque posteriormente rectificó esta tesis limitándose a hablar de inteligencias interconectadas (4), expresión mucho más precisa, a nuestro juicio.



3. M. MacLuhan, Comprender los medios de comunicación: las extensiones del ser humano, Barcelona, Paidós, 1996.
4. D. de Kerckhove, Inteligencias interconectadas, Barcelona, Gedisa, 1999.

 

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