Reproducción: rebasando los límites

En la página de entrada de Male Pregnancy , la imagen de un hombre embarazado, acompañada por su electrocardiograma y las proyecciones de dos videocámaras en vivo, no deja lugar a duda sobre el tema del sitio. Lo que desorienta es su contenido, tan riguroso, lógico y documentado que es fácil llegar a preguntarse si se trata de un hecho posible. El visitante puede oír el corazón y controlar las constantes vitales del bebé, conocer la historia de Mr. Lee, el parturiente , saber por qué lo ha hecho y cómo ha sido posible. También hay un chat donde discutir las implicaciones sociales y una amplia documentación sobre los logros alcanzados por las técnicas de fertilidad asistida. Todo parece verdad y por ello el sitio recibe diariamente pedidos de hombres que quieren quedarse embarazados. Desgraciadamente para ellos, se trata del último proyecto del reconocido artista neoyorquino Virgil Wong, fundador del colectivo PaperVeins y del homónimo museo de net.art.

El embarazo masculino es el último éxito de Genochoice , “una compañía líder en la investigación sobre la reproducción humana” cuyas páginas tienen toda la apariencia de las de una firma especializada en biotecnología. Una doctora, acompañada por la imagen idealizada de un bebé, acoge al visitante en un atmósfera que trasuda confianza, donde el usuario es animado a satisfacer todas las posibles fantasías sobre el tema, desde crear un clon de sí mismo hasta elegir las características psicofísica de su niño. Tras la lectura del código genético de los futuros padres, Genochoice ofrece la posibilidad de mejorar ciertos rasgos del carácter del niño o de protegerlo de eventuales enfermedades. Por supuesto, cada intervención sobre el retoño no es precisamente barata. “La obra involucra al usuario en un juego cada vez más absurdo, demostrando que, tras el deseo de procrear un individuo sano, se ocultan a menudo las exigencias y expectativas cada vez más exageradas de los padres. El objetivo del proyecto es revelar el carácter monstruoso de esas expectativas y las implicaciones económicas que pueden llegar a tener”, explica Virgil Wong, quien también realiza vídeos y películas digitales.

 

página 03/04 + -