Entre el humanismo y el posthumanismo

Claudia Giannetti 


 


Alberto Caballero ha mencionado las diferentes etapas de la acción. Mientras la que podríamos llamar etapa-espejo de la performance se caracteriza por la utilización del cuerpo como lugar de producción del imaginario del sujeto, la etapa electrónica -la que he llamado Metaformance- lo emplea en su forma sintética y artificial como plataforma del espectáculo. 

Como manifestación paradigmática de Metaformance se puede citar al Carnal Art o Performance Quirúrgica de la artista multimedia Orlan, que se sirve de las nuevas tecnologías quirúrgicas como medio, de su cuerpo como objeto y de la sala de operación como escenario espectacular para sus videoperformances. Desde 1990, la artista francesa viene realizando cirugías plásticas en su rostro, basándose en prototipos de las figuras femeninas de pinturas famosas. Su acción sobre el propio cuerpo no se limita únicamente a la reflexión sobre los conceptos de belleza en nuestra sociedad, sino que arremete directamente contra la cuestión de la identificación entre sujeto y cuerpo. La cámara registra la transformación real de su cuerpo -rostro- mediante operaciones de cirugía estética. El proceso de cambio de identidad registrado en vídeo es la propia obra de arte, transmitida vía satélite a galerías de Nueva York o de otras ciudades. 

Las nuevas tecnologías, como las utilizadas en las microcirugías o en las implantaciones biotécnicas, permiten lo que Orlan denomina la "reencarnación". La deconstrucción y nueva construcción por fragmentos de la apariencia externa del individuo rompe forzosamente con la estrecha relación entre imagen e identidad. Una persona en otro cuerpo es, según los criterios sociales y legales, otra persona: es un sujeto -artificialmente- reencarnado. 

Desde el punto de vista de la acción, una de las principales consecuencias del proceso de transfiguración multimedial y de adjudicación de la acción a la esfera del espectáculo es la supresión de su carácter intimista y personal. A diferencia de la acepción usual del término, lo espectacular en la Metaformance consiste en la deconstrucción eficaz del milenario fetichismo existente en torno a la realidad y el sujeto. La Metaformance no reincide en el espectáculo cotidiano o teatral, sino crea artificialmente un espectáculo extra-real, en el cual ya no es factible la utópica equivalencia entre arte y vida, principio defendido vigorosamente por diferentes generaciones de artistas que se han dedicado a la performance. 

El performer "tradicional" -adjetivo empleado aquí sin connotación peyorativa-, que reivindica la esencia de la identidad física en el proceso de creación, pretende establecer una relación de complicidad con el público: el cuerpo-acción del artista busca un acercamiento directo al cuerpo-mente del observador a través de la unión espaciotemporal. Su cuerpo es un cuerpo-puente entre obra y receptor a un tiempo y acontecimiento reales, eliminando la ilusión escénica. 

Para la Metaformance, no obstante, la presencia física es irrelevante y tiende a ser sustituida por el orden visual digital. El cuerpo es simultáneamente un cuerpo-materia prima, modelo físico para la conversión óptico-iconográfica digital, y un cuerpo interfaz, que permite el acceso a la morfogénesis del imaginario multimedial. 

El ser humano ha incrementado su poder en los últimos siglos mediante los ojos, la mirada, las imágenes y la representación del mundo. Eso conduce a la transformación de los espacios, que culmina con su virtualización, es decir, espacios que no son verdaderos, sino sólo posibles. Es importante subrayar que la virtualidad planteada aquí en este contexto no es una categoría de la tecnología de los sentidos, sino de la experiencia sensible. 

El espacio virtualizado no permite una vuelta, una restitución del espacio físico, sino sólo una progresión del espacio hacia el tiempo. Esto significa que el aspecto temporal respecto a los seres humanos y al mundo se vuelve cada vez más importante, de la misma manera como el aspecto temporal de la imagen se vuelve cada vez más preceptivo. Paralelamente a la temporalización del espacio se da una virtualización del cuerpo. 

No sólo Internet o la televisión, sino todos los medios de comunicación aíslan físicamente al individuo en la medida en que esquivan la experiencia directa de la presencia corporal de otras personas. La paradoja es que, con esto, se intenta dos cosas: 1) una intensificación de la experiencia; y 2) un acercamiento virtual de las personas. La ausencia de la materia es compensada con la intensidad de la experiencia sensible. Pero la ausencia física significa también la ausencia de identidad, que participa asimismo en el proceso de virtualización. Uno, aquí, siempre es un "otro". 

Podemos plantear, ahora, la segunda obra que nos sirve de ejemplo y que trata la problemática entre máquina y mirada. 

"Rara Avis", una instalación interactiva de telepresencia en red de Eduardo Kac, fue creada en 1996 y presentada en el Nexus Contemporary Art Center, en Atlanta (Georgia), como parte del Olympic Art Festival.

La instalación estaba constituida por una enorme pajarera con 30 pájaros vivos, una gran arara tropical, denominada Macowl, que estaba sobre una rama, y un casco de realidad virtual. La arara era un telerrobot, con la capacidad de mover la cabeza y cuya visión estaba constituida por dos minicámaras. El espectador era invitado a ponerse el casco. Al ponerlo, era transportado al interior de la pajarera desde la perspectiva del Macowl, con los ojos de la arara. Así era capaz de observarse a sí mismo desde el punto de vista de la arara. 

Cuando el espectador, como participante, movía su cabeza de izquierda a derecha, la cabeza de la arara telerrobótica se movía también, haciendo que el ordenador pudiese ver toda la pajarera desde el punto de vista del Macowl. El espacio real se transformaba inmediatamente en espacio virtual. Además, la instalación estaba permanentemente conectada a Internet. A través de la red, participantes remotos observaban el espacio de la galería desde el punto de vista del Macowl telerrobótico.

El cuerpo del Macowl telerrobótico era compartido en tiempo real por participantes locales y participantes remotos, de todo el mundo, a través de Internet. 

Al permitir al participante local estar virtual e indirectamente dentro y físicamente fuera de la pajarera, la instalación abordaba temas vinculados con la identidad y la alteridad. Esta imagen del "otro", encarnada por el Macowl telerrobótico, era potenciada por el hecho de que el participante adoptaba temporalmente el punto de vista del pájaro. 

A partir de este ejemplo entendemos los dos puntos citados anteriormente respecto a los objetivos de la virtualización: la intensificación de la experiencia, y el encuentro virtual en el cuerpo virtual en un espacio también virtual. 

La teoría del posthumanismo se ha puesto de moda desde hace unos años. Pero creo que, en vista de los caminos que las tecnologías están abriendo a las personas, deberíamos hablar de transhumanismo, ya que, además de superar la visión del mundo humanista, la tecnología permite al sujeto superarse a sí mismo como entidad física.

Hemos hablado, en el caso de Orlan, de un proceso de "re-diseñar" el sujeto. Y hablamos, en el caso de "Rara Avis", de virtualizar el cuerpo y transformar la existencia en pura mirada. La mirada indirecta, a través de la máquina -el robot-, que permite una mirada desde fuera de uno mismo: es la simbiosis paradójica de uno con el otro a partir de la transposición de uno en el otro. Es, en el sentido real de la palabra, la des-corporización del sujeto a través de la visión. 

Mi primera pregunta, para abrir el debate, sería entonces: el último Lacan proponía que el objeto es aquello que el sujeto busca en otro sujeto. Por los dos ejemplos anteriores, y teniendo en vista la superación, a partir del uso de las nuevas tecnologías, del dualismo cartesiano entre máquina y mirada y, por ende, de sujeto y objeto, vemos que este argumento ya no sería factible. ¿Cómo, desde las teorías del psicoanálisis, interpretaríamos esta nueva posición del sujeto en el mundo? 



Intervencion en el debate "Femenino, arte y tecnología" organizado por .... en el Instituto Frances de Barcelona, el dia 26 de mayo de 1999

Ver introduccion de Alberto Caballero

 

Claudia Giannetti
 

 
 

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Mecad Electronic Journal, número 5, octubre de 2000